Pacientes

Un diagnóstico de cáncer cambia la vida del paciente y de su familia desde el momento en que se comprueba la enfermedad. El miedo y la ansiedad son sentimientos que comúnmente experimentan al encontrarse en esta situación. Estos son una respuesta del estrés generado por la noticia, de la ignorancia sobre la enfermedad y de la incertidumbre sobre el porvenir. En un abrir y cerrar de ojos cambia todo el panorama, se pierde el control y surgen muchas preocupaciones e inseguridades. Después aparece el enojo, la negación y/o la depresión.  Todos estos sentimientos son normales, y se pueden enfrentar.

La mejor forma de desaparecer los miedos es mediante información y se puede complementar con el apoyo psicológico de un profesional.  Platicar sobre los sentimientos y temores que se tienen, sirve para aminorar la carga. Es muy importante estar bien informado sobre la enfermedad y sobretodo sobre su caso específico y las opciones de tratamiento que más le sirvan. Un consejo importante es que le pregunte todas sus dudas al médico, si a veces se le olvidan, le serviría anotarlas en una hoja. No haga caso de todo lo que le digan los demás pacientes, recuerde que cada organismo es único y no todos responden igual.  

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