Antecedentes

Existen más de 200 programas de navegación en el mundo, pero la mayoría de estos programas se enfoca en reducir y facilitar el largo camino que recorre una persona con cáncer y su familia, tratando de aumentar su calidad de vida. El concepto de navegación varía de acuerdo al enfoque que se le dé, al tipo de navegador que se utilice, al alcance, a los servicios que  se prestan y a las comunidades que sirve. Por ejemplo, hay modelos que se enfocan en la prevención, otros sólo en informar, otros son más financieros, hay unos más cálidos o empáticos, unos se encargan de los trámites hospitalarios, otros de obtener recursos, etc. En unos, su principal contacto es mediante trato cara a cara, unos vía telefónica o por internet.  En sí, no hay una definición exacta o un modelo estandarizado de lo que es la navegación de pacientes, pero todos buscan el mismo objetivo.

La navegación de pacientes está enfocada a la población más vulnerable, que tiene mayor riesgo por no recibir atención médica oportuna, y que se enfrenta a barreras socioeconómicas y culturales que los ponen en desventaja, siendo minorías raciales y étnicas, y poblaciones con escasos recursos.

El concepto “Navegación de Pacientes” surge en Harlem en 1990 por el Dr. Harold P. Freeman, como un concepto de asistencia personalizada para ayudar al paciente a "navegar" por el sistema hospitalario. Él se dio cuenta de que existe un período muy breve pero crítico entre el momento de una detección positiva inicial (lo que significa que una persona puede tener cáncer) y la resolución de esa detección mediante un diagnóstico positivo y tratamiento posterior. Para él las navegadoras de pacientes desempeñan un papel fundamental en los esfuerzos para aprovechar ese período de oportunidad.

El navegador mantiene contacto individual con el paciente en cada punto de atención, desde la evaluación inicial hasta la resolución final. Durante todo el proceso de navegación, los navegadores de pacientes intentan superar las barreras culturales y lingüísticas, sociales e institucionales, buscar recursos financieros, hacer un seguimiento de las citas, coordinar los servicios de transporte y mucho más.

En una investigación en 1989, la Asociación Americana del Cáncer (ACS) notó que este tipo de población se enfrentaba con obstáculos muy significativos para acceder al sistema de salud y obtener atención médica inmediata. Estos obstáculos eran: barreras financieras en general, en especial en el caso de los que no tienen seguro y no tienen recursos para pagar por su salud. Barreras logísticas como la falta de transporte, las largas distancias que se tienen que recorrer, la falta de información entendible sobre el cáncer, etc., y el tercero, barreras socioculturales como apoyo social limitado y educación para la salud inadecuada.

La meta es facilitar el acceso oportuno a un tratamiento de calidad contra el cáncer, que cumpla con las necesidades culturales y estándares de atención para todos los pacientes.

La navegación de pacientes está basada en un modelo de 4 componentes: el primero es la identificación de casos, que es identificar aquellos individuos con una proyección anormal de cáncer con necesidad de seguimiento en su cuidado. El segundo es identificar las barreras para que reciba su tratamiento. El tercero es desarrollar un plan individualizado para hacer frente a las barreras identificadas. El cuarto es el seguimiento, que es un método sistemático de darle continuidad y resolución a cada caso o problema.  

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